El primer amistoso de pretemporada del Atlético de Madrid ante el Getafe dejó varias notas positivas, pero hubo un nombre propio que destacó por encima del resto en la zaga rojiblanca: Jorge Domínguez. Un canterano de apenas 16 años que, para sorpresa de quienes aún no le tenían en el radar, firmó una actuación deslumbrante partiendo de titular en línea de tres junto a Dávid Hancko y Robin Le Normand.
Sus minutos sobre el césped de Majadahonda no hacen más que confirmar la apuesta por el canterano. En el Metropolitano son conocedores de tener entre manos a un auténtico diamante en bruto. Y prueba de ello fue el acuerdo alcanzado en diciembre de 2025 para la firma de su primer contrato profesional con el que se afianzó el vínculo con un jugador que llegó a la Academia en el año 2021 y con el que se ha conseguido 'espantar' a equipos interesados en pescarle.
Un central moderno
Lejos de acusar la presión del debut con el primer equipo, el jovencísimo defensor firmó un ejercicio de madurez impropia de su edad. Sobrado de personalidad, con desparpajo y naturalidad con el balón en los pies, Domínguez dejó huella con un gran impacto en el juego que se resume en tres grandes virtudes:
- Físico y calidad: una combinación demoledora. Su carrocería y potencia física resultan exuberantes, pero las acompaña de una técnica privilegiada para tratar el balón.
- Libertad táctica: partiendo desde la posición de central diestro en línea de tres, se metió constantemente por dentro para generar superioridades en el medio, actuando como un auténtico central moderno.
- Salida de balón: fue el principal motor del equipo para iniciar las jugadas desde atrás, batiendo líneas con pases tensos y rompiendo la presión del Getafe con muchísima personalidad.
Respaldo absoluto del Cholo
Esa personalidad para pedir la pelota y asumir riesgos es exactamente lo que está buscando Diego Pablo Simeone en sus defensores. El técnico argentino estuvo muy pendiente de la evolución del canterano durante todo el encuentro, animándole a seguir intentándolo incluso cuando podía arriesgar demasiado.
En una de las acciones, tras un pase filtrado que terminó siendo interceptador por un rival, el Cholo quiso mostrarle su total confianza gritándole desde la banda que siga insistiendo pese al fallo:
🗣️ "¡Bueeeena! No importa".
Se trata de un gesto de apoyo que sirve para confirmar que el cuerpo técnico cuenta con él, que siguen de cerca su progresión y que, si sigue puliendo este inmenso potencial, el Atlético de Madrid cuenta entre sus filas con un central generacional para la próxima década.
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