El Atlético de Madrid ha ido mejorando con el pasar de las semanas. Afianzando lo futbolístico, regularizando resultados positivos y sumando varios rendimientos individuales muy esperanzadores. Y al Cardoso lo que es del Cardoso... Johnny ha sido uno de los «culpables» —en positivo— de estas buenas sensaciones actuales.
Desde que entró al terreno de juego en Anoeta —minuto 60— y hasta la finalización del derbi, pasando por el partido intersemanal contra Osasuna, con Johnny en el campo el equipo ha anotado nueve goles y solo ha encajado uno.

DE UNA DECISIÓN EJEMPLAR A UNA RECUPERACIÓN EMOCIONANTE
Johnny Cardoso decidió someterse a una intervención quirúrgica en el tobillo derecho, pese a que ello suponía perderse un Mundial histórico para la selección estadounidense. Una decisión que, aparte de evidenciar un tremendo compromiso con el Atlético de Madrid, habla genial de la inteligencia del futbolista al mirar más allá del hoy. Algo que no suele ser habitual en los futbolistas y que habla muy bien de la cabeza del excentrocampista del Betis.
Tras la intervención, los plazos de recuperación hablaban de que Johnny, si llegaba a los primeros partidos oficiales de la temporada, lo iba a hacer muy justo. Y al final llegó justo... para el primer partido de la pretemporada. Recortar prácticamente un mes los plazos de recuperación ya evidencia la dedicación y el sacrificio que ha tenido que asumir el jugador este pasado verano.
Pero todo esto no solo hay que valorarlo por lo que puede aportar Johnny sobre el césped, sino también por lo que significa para el resto de la plantilla. Ver la manera de priorizar al Atleti, el sacrificio para recuperarse y su forma de trabajar pese a que en los primeros partidos prácticamente no estaba contando para Simeone son un ejemplo para los que estaban y para los que acaban de llegar.
Cuando dio a Baena una magnífica asistencia para cerrar la goleada ante Osasuna, hubo más compañeros que se fueron a celebrar con él que con el goleador. La plantilla sabe por lo que ha pasado el jugador y ver cómo ha revertido la situación es tanto una alegría como un ejemplo para el resto.
Y esto no ha pasado inadvertido para la afición. Las palabras pueden ser muy bonitas, pero los hechos siempre son más importantes y lo que ha hecho Johnny está siendo muy valorado. Se ha notado al Metropolitano conectadísimo con el jugador en los partidos contra Osasuna y Madrid. Todo esto, tras una temporada en la que dejó algunas dudas por la falta de continuidad, es muy importante. Porque cuando un jugador siente que la grada está con él, juega con otra seguridad. Y en el caso de Cardoso, recuperar esa confianza puede ser especialmente importante después de un año en el que nunca terminó de tener continuidad.
LA FE DE SIMEONE: UNA APUESTA HÍBRIDA
Johnny Cardoso es un centrocampista con aptitudes físicas y técnicas ideales para el fútbol actual. Capacidad para abarcar campo, defender hacia adelante, ser progresivo mediante el pase y la conducción, velocidad gestual, adaptación a un rol más defensivo y a uno más ofensivo por motor para el ida y vuelta...
Todas esas características hacen que sea una «apuesta híbrida» a la que habitualmente quiere recurrir Simeone. Y no solo por su capacidad para adaptarse a diferentes situaciones de partido, sino también por el encaje que puede tener con distintos perfiles de centrocampistas.
Con Hjulmand podría asumir un rol más ofensivo, aprovechando su capacidad para romper hacia adelante y llegar a zonas más altas. Con Barrios podría ser él quien tuviera que asumir más responsabilidades defensivas. Y con Koke incluso podrían intercambiar alturas durante el partido, algo que permite al equipo modificar su estructura sin necesidad de cambiar jugadores.
E incluso ha sido solución, tanto en pretemporada como en situaciones de partido contra la Real Sociedad y, sobre todo, Osasuna, como compensador del Grimaldo «mediapunta». Ahí aparece otra de sus virtudes: su capacidad para corregir y equilibrar determinadas situaciones sin que el equipo tenga que renunciar a otras piezas ofensivas.
Simeone ya demostró la temporada pasada que, en cuanto podía estar disponible con mínima asiduidad, era de la partida. La confianza es evidente. Y esta temporada, si consigue tener la continuidad que no pudo tener la anterior, posiblemente pueda sacar la mejor versión del centrocampista estadounidense.

ASPECTOS A MEJORAR
Su capacidad de imponerse en duelos aéreos debe crecer. En muchas ocasiones, el primer mediocentro del Atleti defiende centros laterales incrustado en área propia o defendiendo la frontal, donde aparecen muchas segundas jugadas que requieren del duelo aéreo. Ahí Cardoso todavía tiene margen para hacerse más dominante.
Aunque su naturalidad defensiva sea la de defender hacia adelante, si su función en el campo es la de ser el primer mediocentro, la defensa ante ataques posicionales del rival también es clave. No basta con tener capacidad para saltar sobre el poseedor o ganar metros hacia adelante: también hay que proteger la espalda, interpretar cuándo puede salir y cuándo debe guardar la posición. Aquí hay margen de mejora, aunque, por las condiciones del jugador, estoy seguro de que puede dar un salto importante en este aspecto.
Y, por último, si su rol en el campo se lo permite —cuando coincida con Hjulmand, por ejemplo—, el estadounidense debe aprovechar sus aptitudes para, desde el llegar, sumar más goles.
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